Dos electrodos se insertan en el subsuelo y se aplican un voltaje externo a ellos, un flujo de corriente atravesará por la Tierra desde un electrodo al otro. Las líneas de flujo de la corriente siempre son perpendiculares a los planos equipotenciales. A lo largo de los planos o superficies equipotenciales el potencial es constante. La variación del potencial o del voltaje respectivamente superpuesto a los electrodos A y B se distribuye a lo largo del espacio ubicado entre ambos electrodos. En un conductor homogéneo como supuesto en la figura arriba presentada (ielect1b) el potencial respecto al electrodo A, que se observa a lo largo de un plano vertical, que corta la superficie en el punto C (ubicado en la mitad entre los electrodos A y B) tendrá la mitad del valor correspondiente al electrodo B. Si se podría medir el potencial en el subsuelo se observará que el potencial tiene el mismo valor como en cada punto de la superficie terrestre. Tal punto como D por ejemplo, donde la proporción de las distancias desde este punto D hasta el punto A y hasta el punto B es igual a la misma proporción medida en la superficie terrestre. En el caso de D la proporción es 1/3. La línea, que se extiende desde D hacia abajo y se dobla debajo de A es la traza de la superficie equipotencial con respecto al plano vertical, que contiene los electrodos A y B.

Atrás

Atrás